Papada de Cerdo Duroc: Melosidad y Sabor de Antaño
Descubre la auténtica Papada de Cerdo Duroc, una pieza indispensable en la cocina tradicional que destaca por su increíble melosidad. Proveniente de la parte inferior de la cabeza, la papada Duroc es famosa por su alto contenido en grasa infiltrada veteada, lo que le confiere una textura untuosa y un sabor profundo que enriquece cualquier plato.
¿Por qué nuestra Papada Duroc es única?
En Alimentación María José, mantenemos viva la tradición. Seleccionamos y preparamos cada papada en nuestra carnicería, asegurando un corte limpio y la máxima frescura.
- ✓ Grasa Veteada Duroc: Mayor infiltración para un sabor más rico y una textura que se funde en la boca.
- ✓ Versatilidad Tradicional: El secreto de un cocido madrileño, gallego o montañés de diez.
- ✓ Ideal para Torreznos: Consigue esa piel crujiente y ese interior meloso tan deseado.
- ✓ Frescura Garantizada: Preparada en nuestra carnicería, de forma artesana.
Usos Culinarios Estrella
La papada Duroc es la base de muchos platos reconfortantes:
- Cocidos y Potajes: Aporta untuosidad y un sabor inconfundible al caldo.
- Guisos de Legumbres: Combina a la perfección con alubias, lentejas o garbanzos.
- Torreznos Artesanos: Frita a fuego lento para un resultado espectacular.
- Barbacoa: En lonchas finas, asada a la brasa hasta que esté crujiente.
Información Nutricional (por 100g)
Valores medios para producto fresco.
| Valor Energético | 450 kcal / 1883 kJ |
| Grasas Totales | 45,0 g |
| – de las cuales saturadas | 16,0 g |
| Proteínas | 12,0 g |
| Sal | 0,10 g (Naturalmente presente) |
Ficha Técnica y Conservación
Denominación: Papada de cerdo raza Duroc fresca.
Origen: España (Elaboración propia artesana).
Ingredientes: 100% Papada de cerdo Duroc.
Alérgenos: Libre de alérgenos (Sin gluten, sin lactosa).
Conservación: Mantener refrigerado entre 0°C y 4°C. Consumir preferentemente antes de 72 horas tras su recepción o congelar.
Consejo del Maestro Carnicero: Para un cocido perfecto, añade la papada Duroc al principio junto con los garbanzos y la carne de vacuno. Su grasa se fundirá lentamente, creando un caldo meloso y lleno de sabor. Si buscas torreznos, córtala en dados, fríelos primero a fuego suave para que suelten la grasa y luego dales un golpe de calor fuerte al final para que la piel quede crujiente.
— Alimentación María José




